250 g de mantequilla,
120 g de azúcar,
1 huevo,
400 g de harina,
1 cucharadita de levadura en polvo,
1/2 cucharadita de sal,
1 clara de huevo,
1/4 taza de azúcar gruesa,
1/4 taza de canela molida
Batir la mantequilla con el azúcar y el huevo hasta conseguir una masa espumosa.
Tamizar la harina con la levadura y mezclar con la sal. Añadir poco a poco la mezcla de harina a la masa de mantequilla,
amasar al final.
Formar una bola con la masa y dejarla reposar envuelta en papel de aluminio o papel barba durante 3 horas en el frigorífico.
Calentar el horno a 200°.
Cortar la masa en tres partes.
Trabajar las porciones una tras otra.
Sacar del frigorífico sólo la porción que se va a trabajar y extenderla sobre una superficie enharinada de forma que tenga
unos 3 mm de altura.
Cortar en la masa pastas redondas de 6 cm de diámetro y colocarlas sobre una bandeja de horno.
Batir la clara de huevo, untar las pastas con ella y espolvorear por encima abundante azúcar con canela.
Cocer 8-10 minutos a altura media.
|