manteca blanda 50 GRAMOS
azúcar impalpable 3 CUCHARADAS GORDAS (50 GRAMOS)
vinagre blanco 1 CUCHARADA
bicarbonato de sodio 1/4 DE CUCHARADITA
sal APENITAS
harina 1/2 TAZA
placas para horno
Varios
chocolate cobertura PARA DECORAR

Ponga la harina sobre la mesada limpia y déle forma de anillo (o corona... ¡bah!). Coloque en el centro de la corona la manteca
blanda, el vinagre y el azúcar impalpable previamente tamizado con el bicarbonato de sodio y la sal. Una con las manos todos
los ingredientes hasta integrarlos y formar un bollo tiernísimo.

Ahora, con manos de hada, estire la masa sobre la mesada enharinada (y con el palote ídem), dejándola bien pero bien fina.
Seguramente la masa se pegará a la superficie: despéguela suavemente utilizando una espátula para evitar que al cortar las
galletitas e intentar despegarlas, éstas se deformen.

Una vez despegada, corte la masa en discos del tamaño que quiera hacer las galletitas. Puede utilizar un pocillo de café,
por ejemplo. O, si tiene un cortador múltiple, recórtela de diferentes formas. Y si le gusta jugar al póker con sus amigos,
aproveche y déles forma de diamantes, tréboles, corazones o piques

Cocine las galletitas en horno caliente hasta que estén pálidamente doradas. Ojo... ¡porque se doran enseguida! Levántelas
con espátula y apóyelas sobre una superficie plana. En cuanto se enfríen tomarán una textura crujiente deliciosa. Mientras...
derrita el chocolate cobertura sobre un bañomaría suave.

Retire el chocolate cobertura derretido del bañomaría y pinte parcialmente, con un pincel de repostería, las galletitas horneadas
y, por supuesto, frías. Acomódelas sobre bandejas y estaciónelas un rato en la heladera hasta que el chocolate se endurezca.
O guárdelas en frascos de cierre hermético

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